Las obras, que se ejecutarán en un plazo de 12 meses, permitirán modernizar la estructura inaugurada en 1971, adecuarla a la normativa antisísmica vigente y recuperar el 100% de su capacidad de carga tras una falla estructural detectada en 2025.

El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, junto al gerente general de Grupo Costanera, Diego Savino, y la alcaldesa de Vitacura, Camila Merino, dieron inicio a los trabajos de construcción de la nueva superestructura del Puente Lo Saldes, infraestructura clave para la conectividad entre las comunas de Providencia, Las Condes y Vitacura.
La intervención considera una inversión superior a los US$16 millones y busca recuperar plenamente la operatividad del viaducto de 164 metros de extensión, por donde circulan en promedio cerca de 50 mil vehículos diarios. Actualmente, el puente opera sólo con cuatro de sus seis pistas, debido a las restricciones de carga implementadas en febrero de 2025.
“Esto requería una solución integral y definitiva y eso es lo que vamos a hacer durante el plazo de un año. Luego de las obras previas, habrá una intervención más profunda de las vigas, tablero y carpeta. Esto fue diseñado de tal forma de afectar lo menos posible el tránsito y será debidamente coordinado con las municipalidades, porque este es un punto de alto flujo vehicular de la ciudad”, sostuvo el ministro Arrau tras supervisar el inicio de las obras.

En la misma línea, Diego Savino, gerente general de Grupo Costanera, señaló que “el proyecto considera reforzar inicialmente las vigas existentes para poder avanzar por etapas en la reconstrucción de la estructura. Primero se intervendrá la parte exterior del puente y, posteriormente, el tramo central. Trabajar con tránsito activo implica una operación más compleja, pero hemos tomado todas las medidas necesarias para resguardar la seguridad y minimizar las afectaciones a los usuarios”.
Para acelerar la implementación de una solución definitiva, el puente —que originalmente se encontraba bajo la administración de la Dirección de Vialidad— fue incorporado al área de concesión de Costanera Norte.
Obras y modernización estructural
El proyecto contempla el reemplazo de las cuatro vigas metálicas originales por ocho nuevas vigas de alta resistencia, además del reforzamiento de estribos y otras mejoras estructurales orientadas a restituir las condiciones de seguridad y resiliencia sísmica del puente.
La nueva superestructura permitirá adecuar el viaducto —inaugurado en 1971— a la normativa antisísmica vigente y recuperar el 100% de su capacidad de carga.

Tras la detección de la falla estructural en febrero de 2025, se implementaron medidas de emergencia como la restricción de pistas y la instalación de torretas de apoyo para estabilizar la viga dañada.
Según detallaron las autoridades, el proceso fue planificado en fases secuenciales para minimizar el impacto en la circulación vehicular durante el desarrollo de las obras. Además, para reducir el impacto ambiental e hidráulico sobre el cauce del río, se utilizarán sistemas de moldajes colgados, evitando el uso de cimbras apoyadas directamente sobre el lecho.